 Halfpenny Bridge |
A día de hoy, Dublín es una ciudad Cosmopolita y moderna, es una mezcla de dinamismo y gente joven, que mezcla culturas y formas de pensar o vestir. La energía en esta ciudad es inexplicable. Dublín tiene una excelente vida nocturna y algunos de los mejores pubs en el mundo. Esto, se completa con una fascinante selección de restaurantes, museos, galerías de arte, monunentos, cines y muchas cosas más.
La ciudad de Dublín tiene el privilegio de estar localizada entre la Bahía de Dublín y las montañas, hacia el este.
La Bahía de Dublín, realiza una prolongación por toda la costa, desde Howth en el norte a la Isla Dalkey en el sur. Usted conseguirá una vista de ojo de pájaro de la bahía cuando llega en avión desde Europa.
Dublín, de cualquier forma, es una ciudad pequeña, no obstante son cientos de cosas las que en ella se pueden realizar, y cientos los sitios que se puede ir a ver.
Son lugares de un gran interés para los visitantes, desde los monumentos centenarios a los más modernos pubs de la ciudad, y de ahí a los más tradicionales pubs, como los que tienen actuaciones en vivo y en los que se puede disfrutar de un buen espectáculo de folk con unas Guinness.
Dublín tiene siempre varias conexiones con la música, los clubs Underground, y las escenas DJ de Europa, la música en vivo puede ser encontrada en todas partes de la ciudad, revise si no Whelans, The Brazen Head, Hogans, The village, Spirit and The Red Box, Fibber Magees y Fusion.
Las áreas que rodean la ciudad de Dublín también tienen lugares para ser conocidos, están llenos de cosas que ver, de cosas que hacer, puedes ir andando por Dun Laoghaire o por andymount strand, ir a comer a Dalkey, ir a los pubs en Blackrock or Johnny Foxes en las montañas, ir a escalar a las montañas de Dublín, escalar la montaña Sugar Loaf, ir a la playa de Brittas Bay... son posibilidades infinitas...
A la mayoría de los sitios se puede llegar en coche, o en tren y autobús.
Los precios de las pintas son increíbles, a veces no se puede coger un taxi, pero además de todo esto, Dublín no es en absoluto el lugar que debe perderse, ni tampoco la Isla Esmeralda. |